Cuadro comparativo de ofertas en obra: cómo hacerlo y 5 errores que cuestan margen
El comparativo es el momento en el que el margen de la obra se gana o se pierde. No al cerrar la obra: cuando eliges a quién le compras. Y casi siempre se hace con prisa, con ofertas que no se pueden comparar entre sí y sin mirar el presupuesto. Esta es una forma de hacerlo que sirve para decidir.
Para qué sirve de verdad un comparativo
Un cuadro comparativo no es una tabla para elegir la oferta más barata. Sirve para responder tres preguntas antes de firmar el pedido:
- ¿Estoy comparando lo mismo? Mismo material, misma unidad, mismo alcance.
- ¿Cuánto me desvío de lo que presupuesté? En euros y en porcentaje, partida a partida.
- ¿Tengo suficientes ofertas para saber si el precio es bueno? Con una o dos, no lo sabes.
Si tu comparativo no responde a las tres, estás eligiendo entre ofertas, no controlando la compra.
Cómo montarlo, paso a paso
1. Parte del presupuesto, no de las ofertas
La primera columna del comparativo es la partida tal y como está en tu presupuesto: descripción, unidad, cantidad y precio presupuestado. Las ofertas se ordenan alrededor de eso. Si empiezas por las ofertas, acabas comparando lo que cada proveedor ha querido ofrecerte, no lo que necesitas comprar.
2. Homogeneiza unidades y alcance antes de mirar precios
Un proveedor cotiza por tonelada y otro por kilo. Uno incluye transporte y descarga y otro no. Uno da el precio con IVA y otro sin él. Antes de comparar, pasa todo a la unidad de tu presupuesto y apunta qué incluye cada oferta:
- Transporte, descarga y medios de elevación.
- Plazo de entrega y validez de la oferta.
- Forma de pago.
- Mermas, cortes o mínimos de pedido.
Una oferta un 4% más barata que no incluye la descarga puede salir más cara que la siguiente.
3. Añade la columna que casi nadie pone: la desviación
Para cada oferta, calcula la diferencia con el precio presupuestado: (precio ofertado − precio presupuestado) ÷ precio presupuestado. Es el dato que te dice si esa compra te come margen o te lo da, y es el que tu dirección querrá ver al final de la obra. Mejor verlo ahora, cuando todavía puedes negociar.
4. Pide suficientes ofertas
Con dos ofertas no hay referencia: si una es un 10% más cara que la otra, no sabes cuál es la rara. Con tres o más empiezas a ver el precio de mercado. El problema es el tiempo: pedir, recordar y perseguir ofertas a mano lleva días por partida, y por eso casi nadie pasa de dos.
Un ejemplo
Tres partidas de una obra de edificación, con tres ofertas cada una ya homogeneizadas (sin IVA, puestas en obra):
| Partida | Presupuesto | Prov. A | Prov. B | Prov. C | Desviación |
|---|---|---|---|---|---|
| Hormigón HA-25 (m³) | 92,00 € | 96,50 € | 93,80 € | 99,20 € | +2,0% |
| Acero B500S (kg) | 0,98 € | 0,94 € | 1,01 € | 0,97 € | −4,1% |
| Ladrillo perforado (ud) | 0,21 € | 0,27 € | 0,26 € | 0,25 € | +19,0% |
Precios ilustrativos, no de mercado.
Mirando solo la oferta más barata, las tres partidas parecen resueltas. Mirando la desviación, la tercera es una alarma: ni la mejor oferta entra en presupuesto. Ahí hay que hacer algo antes de comprar: pedir más ofertas, negociar o revisar si el precio presupuestado era realista.
5 errores que cuestan margen
- Comparar ofertas con alcances distintos. La más barata en papel no incluye transporte o descarga.
- No tener la columna del presupuesto. Sin ella, eliges la mejor oferta, pero no sabes si es buena.
- Quedarse en dos ofertas por falta de tiempo. Sin referencia, cualquier precio parece razonable.
- Usar ofertas caducadas. Entre que se pide la oferta y se firma el pedido pueden pasar semanas, y el precio del material se mueve.
- Hacerlo al final. La desviación que se descubre al cerrar la obra ya no se puede corregir.
Un dato de campo. En una prueba en obra real con 430 partidas se enviaron 552 peticiones de precio a proveedores y llegaron 460 respuestas. Los proveedores sí contestan cuando hay una compra real detrás; lo que falta casi siempre es tiempo para pedírselo a todos.
Resumen
- Empieza por la partida del presupuesto, no por las ofertas.
- Homogeneiza unidad y alcance antes de mirar el precio.
- Calcula la desviación de cada oferta contra el presupuesto.
- Pide tres ofertas o más por partida.
- Hazlo antes de firmar el pedido, no al cerrar la obra.